Abuso sexual y taza de té

Imagínate la escena:
Un día invitas a un amigo a tomar té y él accede encantado.no quiero te

Preparas el té con todo el cariñito del mundo, se lo sirves y … de repente, dice que ha cambiado de opinión, y que ahora no le apetece.
¿¿¿Qué haces????
¿¿¿Le obligarías a bebérselo???

 

Estoy segura de que no. Lo más
probable es que le preguntes qué le pasa, si se siente bien, si quiere otra cosa…

Pues lo mismo sería cuando en una relación sexual la chica piensa… “Uy, esto no me gusta. O no es como yo quería, o antes quería pero ahora me arrepiento”…

 
Y sin embargo, el chico ¿sabéis que hace? En vez de respetarlo y preguntarle qué le pasa, qué desea, de qué otro modo le gustaría más… Lo que hace es juzgar y cuestionar con preguntas y afirmaciones del tipo:

 
– “Pero tía, ¡no me puedes dejar así!”
– “!Eres una calentona!”

 
Así que la chica para no ser juzgada y cuestionada “se bebe la taza de té” aunque le siente mal y hace lo que cree que el chico espera.

 
Esto también es una agresión sexual. O como dice Angélica Cuenca, es una violación por confianza.

Así que para que hechos de éste tipo no sigan ocurriendo… Os recomiendo ver la presentación
Analogía entre abuso sexual y taza de té. ¡Es genial!

Y ya sabes, si invitas a alguien a tomar té… ¡!!No significa que se lo tenga que tomar!!!
Escúchala- Respétala

https://www.youtube.com/watch?v=FSleY0yTrM4

Película “Puedes confiar en mí” sobre la violencia sexual en las redes.

El otro día echaron en la tele una película que me sorprendió. Era la típica película de fin de semana, después de comer, que prometía “una buena siesta”. Y cuál fue mi sorpresa al comprobar que representaba fielmente cómo un adulto puede camelarse a una adolescente a través de las redes sociales.

A través de la historia, una jovencita de 14 años, comienza a chatear con un chico de 16 años. Él la escucha y le dice que lo que ella necesita oír: que es preciosa, que él la comprende, le da consejos… y así poco a poco, va ganándose su confianza.

Poco después, una vez se la ha ganado, comienza a mostrar su verdadera cara: y le dice que no tiene 16 años, si no un poco más de 20.

Ella se queda petrificada. “!le ha mentido!”, pero como ya está atrapada en su red, le quita importancia y le perdona.

Así sigue la historia mientras va descubriéndole que no tiene 25, ¡si no más de 35!

En éste momento, la estrategia de él no es la de justificarse, y comienza a hacerle sentir culpable. Para ello emplea palabras del tipo “pensé que ya eras lo suficientemente madura para comprenderlo”, y cosas por el estilo…

Le hace un regalo especial, le sigue diciendo que es preciosa, se muestra muy cariñoso, le hace pensar que la quiere… así que no necesita emplear la violencia. Sólo el arma más peligrosa que tiene: el Abuso de Confianza.

… y así, enredada en sus redes él puede abusar de ella sin necesidad de emplear la violencia.

Todo está tan bien preparado que ella ni siquiera se siente violada.

No os cuento más para dejaros con las ganas de verla. Pues como digo, no tiene desperdicio. Como os comentaba al principio… a mí me quitó el sueño.

Además, se puede hacer un análisis estupendo de las relaciones de género: como la madre se preocupa de la parte afectiva y el padre de la acción. Y cómo hay personas que no consideran que sea una violación si hubo consentimiento (sin tener en cuenta que éste consentimiento fuera viciado y por tanto, no libre.)

Sólo hay un problema, la he  encontrado en inglés, con subtítulos o con un doblaje de Sudamérica bastante malo. A pesar de ello, merece la pena que la vean las adolescentes y sus educadores y educadoras.

Puedes confiar en mí (Trust) 2010

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